Flexi Vegan Player, flexibilidad, diversión, respeto y amor como bases de la alimentación

Silvia Riolobos es la creadora de Flexi Vegan Player y una de las colaboradoras habituales de Bio Space. Además, es terapeuta especializada en cocina vegana, diplomada en Medicina Tradicional China por la MTC y especialista en Flores de Bach.

La flexibilidad, diversión, respeto y amor son los 4 pilares de alimentación y estilo de vida. Conoce su inspiradora filosofía directamente de su mano.

El nombre de tu blog y por el que eres conocida es Flexi Vegan Player. ¿Cuál es su significado? ¿La palabra “flexi” sugiere que no llevas una dieta vegana rigurosísima?

¡Exacto! A los veinticuatro años comencé a llevar una alimentación vegetariana y ecológica, con algo de pescado y huevos de vez en cuando. Progresivamente mi dieta fue caminando hacia el veganismo, en el que me quedé instalada durante unos años.

Para mí, el acto de alimentarse, comer o nutrirse tiene que ver con la conciencia y el compromiso con el entorno, pero también con la espontaneidad, el instinto, el gozo y la salud. Viajar, visitar otros hogares, estar en grupo… son situaciones difíciles para un vegano, aunque vamos avanzando en ese aspecto. En mi experiencia como vegana viví momentos en los que me apetecía tomar algo animal y no lo hacía porque me sentía como si hubiera firmado un contrato o fuera a defraudar a mucha gente, por ejemplo a la comunidad animalista a la que tengo un profundo respeto. El caso es que ese camino comenzó a resultarme muy restrictivo, demasiado tenso. No iba con mi manera de ser y, además, sentía que tenía carencias, cosa que es completamente personal. Cada uno somos un mundo en constante cambio y evolución.

Así es que después de  mucha reflexión, comencé a elegir libremente, siempre desde el respeto a todos los seres vivos incluyéndome a mí en esa lista y aceptado que la perfección no existe. La flexibilidad creo que es una gran cualidad a la hora de adaptarse al medio en el que uno vive.

Por otro lado, tengo en mi nombre también “Player”: es una llamada al juego en todas las etapas de nuestra vida, como expresión de libertad, frescura,  desarrollo y expresión sin juicios ni represiones. Tenemos demasiado sentido del ridículo en general y eso nos va agarrotando poco a poco, no es bueno para la salud. ¡Hay que permitirse jugar!

Hoy mi alimentación es vegetal en un 95% y en algunas ocasiones consumo huevos ecológicos, algún pescado pequeño, polen y miel cruda.

Si leemos tu biografía del blog podemos apreciar que te has iniciado en varias disciplinas: nutrición, medicina china, artes escénicas… ¿Qué te han aportado todas ellas y en qué se han traducido a día de hoy?

¡Qué buena es esta pregunta porqué tengo un buen mix! El fin de semana pasado estuve en la montaña realizando un curso intensivo de Terapia Floral. La mayor sorpresa ha sido que he podido poner en práctica y revivir mi formación en artes escénicas. Si miro atrás, a los 14 años ya comencé a comer diferente que mi familia. Fuera fritos, ya no quería el filete con patatas, etc. Pero mi vocación en aquellos momentos estaba enfocada en el arte dramático, con el que había tomado contacto a través de un casting en la escuela en la que 5 años más tarde me matriculé.

Desde niña experimentaba y mostraba las emociones de manera muy intensa, quedándome extrañada de cómo a mi alrededor solo eran bienvenidas las risas y la alegría y, por el contrario, la tristeza, el miedo y la ira eran un tabú. Así que la idea de ser actriz me parecía la mejor forma de encontrar un espacio seguro en el que poder expresarme e interpretar otras vidas sin juicios ni represiones. Por aquel entonces ya comenzaba a comprar algunas cosas ecológicas, ya que había escuchado por accidente (era la época de las cintas y se quedó grabando el programa siguiente hasta el final) en la radio una entrevista con una bióloga que desentramaba perfectamente la unión entre la industria farmacéutica y la alimenticia, el problema con los pesticidas, los transgénicos … Aquello me abrió una puerta enorme, ¡de hecho fue la semilla de todo lo que ha venido después!

Pero no es hasta los 24, a raíz de un problema de salud, que empiezo a tomarme mi alimentación en serio. A partir de ahí, comencé a entender la relación directa que existe entre alimentación y emociones. Eso me llevó a acercarme a la macrobiótica y la Nutrición Energética, después a la Medicina Tradicional China y a la Terapia Floral, en lo que ahora mismo me encuentro profundizando.

Así que el hilo conductor de toda mi formación son las emociones, la somatización y las distintas herramientas que tenemos a nuestro alcance para favorecer el equilibrio y la sanación.

Eres experta en Flores de Bach. Explícanos en qué consisten ya que hay cierto misterio alrededor de esta terapia.

Sanar a través de esencias florales a muchas personas les suena marciano, pero debemos recordar que una gran parte de los principios activos de los medicamentos alopáticos están sacados en primera instancia y aislados del reino vegetal o animal y, sin embargo, esto no nos resulta extraño. Por ejemplo, el ácido acetilsalicílico se obtiene de la corteza del sauce blanco (Salix Alba).

El Dr. Edwar Bach (1886 – 1936) se formó en el Hospital Escuela de la Universidad de Londres y trabajó como bacteriólogo durante la Primera Guerra Mundial. Sus trabajos sobre bacterias intestinales han constituido una notable aportación a la medicina contemporánea. Fue médico homeópata y pensador, descubridor de sus 38 remedios florales que tratan los estados mentales/emocionales de la psique humana y su relación con la enfermedad en el plano físico, mental y espiritual. Pionero en el campo del tratamiento holístico, él hablaba de la curación a través de siete etapas: paz, esperanza, alegría, fe, certeza, sabiduría y amor.

Te iniciaste en la alimentación saludable a raíz de una enfermedad. ¿Cómo influyó el cambio en la alimentación en el tratamiento?

Así es, en el momento en el que el médico me comunicó lo que tenía y que tenía que operarme urgentemente, me quedé en shock. Era tan solo una veinteañera y lo último que esperaba era una noticia así. Aunque sabía que mi sistema inmunológico era mi punto débil, me encontraba bien y hacía una vida normal, ni de lejos me imaginaba lo que llevaba dentro. Así que fruto de ese pánico tomé conciencia al instante y me dije a mí misma que alimentarme bien, dormir ocho horas diarias y practicar deporte era lo que podía poner de mi parte para empezar a curarme. ¡Y vaya si funcionó! Dejé de fumar, de salir de fiesta y de comer comida basura y procesados. Por otro lado, comencé a nadar cada mañana, a comer ecológico y vegetariano.

Para mí el cambio de alimentación fue el motor de mi curación, me dio energía, estabilidad emocional, apertura de conciencia, ayudó enormemente a reforzar mi sistema inmunológico y fue el vehículo que me hizo encontrar y seguir conociendo hoy día a personas maravillosas.

¿Cuál es la clave para transformar las “ensaladas aburridas” y la “comida de enfermo” en platos deliciosos?

La clave está en una buena reserva en la despensa, un buen fondo de armario bien repleto de frutos secos, semillas, especias, algunas legumbres ya preparadas, latas de leche de coco… y en la nevera, germinados, verduras y frutas que podemos comprar un par de veces por semana.

Me encanta un plato vacío, es como un lienzo en blanco en el que expresar a través de los colores, las texturas y las combinaciones como te sientes y lo que necesitas en cada momento. La alimentación, además de una necesidad, es un acto de amor, respeto a uno mismo, al entorno y una forma de expresión. Creo que tenemos anulada la creatividad, cuando es algo que nos acompaña en cada acto que realizamos, en como vivimos una experiencia, en el arte de vivir la vida. ¡Todos tenemos creatividad!

Eres también especialista en Medicina Tradicional China. ¿Qué te atrajo de esta disciplina y cuáles son sus principios básicos?

Me sentí atraída por la Medicina Tradicional China a través de la macrobiótica y la Nutrición Energética. Quedé fascinada por la relación entre colores, estaciones, sabores, alimentos, órganos y emociones que están dentro de los fundamentos de esta medicina milenaria.

La verdad es que los occidentales tenemos una mala imagen de las agujas y con razón, nos recuerdan a los dolorosos pinchazos de los análisis de sangre y las vacunas. Las agujas de acupuntura son mucho más finas, pero es cierto que algunos puntos de pies y manos son muy molestos. Aquí hay que practicar la Medicina China con más cariño, podríamos decir. Pero la Medicina China engloba mucho más que la acupuntura.

La Medicina China tiene su propia concepción de la salud: dice que solo cuando el individuo, la naturaleza y la sociedad viven con armonía y el cuerpo, la energía y el espíritu de la persona están en equilibrio, se puede considerar que una persona está sana.

Además de la alimentación, ¿qué otros aspectos consideras clave para un estilo de vida saludable?

Sin duda el deporte, el baile, cantar, el juego, las carcajadas, la relajación, el silencio, la calidad de sueño, la paz interior, el respeto, la generosidad y el amor por todos los seres que nos rodean sin excepción.

Próximo taller de Silvia Riolobos en Bio Space

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