Roquitas de almendra en su versión más saludable

Ya están aquí las Navidades y ¿a quién no le apetece endulzar su sobremesa con los postres tradicionales de las fiestas? Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, las pastelerías tradicionales todavía utilizan ingredientes no ecológicos, refinados, cargados de azúcar, mantecas y grasas de origen animal o saborizantes y otros aditivos que dan lugar.

Tras su consumo y metabolización generan una ingente cantidad de residuos en nuestro organismo y desequilibrio de nuestro pH.

Siempre hay soluciones para todos aquellos que quieran disfrutar de los postres navideños con conciencia. Cualquier receta se puede transformar en una versión integral y saludable con algunas modificaciones en los ingredientes y la técnica de elaboración. Sólo es necesario conocer las alternativas ecológicas, vegetales e integrales que encontramos en tiendas especializadas para darle un cambio saludable  a nuestros postres.

La receta de hoy es un ejemplo, en el que vamos a aprender a convertir la roquitas de almendra, un postre típico de la Navidad, en un postre saludable, súper nutritivo, crudivegano y que no acidifica, puesto que tiene bajo índice glucémico.

Roquitas de almendra en su versión más saludable

Ingredientes:

  • 90 g de almendras crudas
  • ½ T de manteca de coco
  • 4 C de aceite de coco
  • ¼ T de cacao
  • ¼ T de sirope de cacao
  • 8 gotas de estevia
  • 1 pellizquito de vainilla en polvo
  • Superfoods al gusto (matcha té, leche de coco en polvo, polen…)

Preparación:

  1. En primer lugar deberás dejar las almendras crudas en remojo durante la noche (8 horas). Lo ideal es que lo hagas con agua templada (no caliente!). Pasado ese tiempo, descarta el agua de remojo y lava bien las almendras bajo el grifo, hasta que el agua salga limpia. A continuación retira la piel de las almendras frotándolas con un paño de cocina. Seca las almendras en el deshidratador o en el horno, a baja temperatura.
  2. Pon a derretir la manteca de coco al baño María a fuego medio (ten en cuenta que el agua no debe hervir para no sobrecalentar los ingredientes).
  3. Una vez se haya derretido la manteca, añade el resto de ingredientes al bol, removiendo con suavidad de vez en cuando, hasta que se haya formado una crema homogénea y sin grumos. Apaga en fuego.
    Mientras se derriten los ingredientes, trocea las almendras con un cuchillo, puedes cortarlas tan pequeñas como desees. Personalmente me gusta trocearlas de distintos tamaños para que cada bocado de roquita sea heterogéneo.
  4. Una vez tengas troceadas las almendras, traspásalas al bol con la mezcla de cacao y mezcla con una cuchara de madera para que quede todo bien mezclado. Deja reposar hasta que la mezcla espese un poco.
  5. Mientras tanto, corta unos cuantos cuadraditos de papel de hornear y colócalos dentro de moldes de mini-madalenas. Si no tienes, también puedes utilizar cualquier recipiente redondo y pequeño, como vasos de chupito, por ejemplo.
  6. Cuando la “masa” empiece a solidificarse, mezcla de nuevo y vierte una cucharita de la mezcla dentro de cada molde o vasito.
    Reserva en la nevera hasta que solidifique.
  7. Antes de servir, desmolda, retira el papel de hornear y espolvorea tus superfoods preferidos encima de cada roquita de almendra.

* Notas: Si no tienes sirope de yacón, también puedes utilizar un poquito de azúcar de abedul (xilitol) o de palmyra.
Si deseas unas roquitas más dulces, te recomiendo que añadas más estevia y evites utilizar más yacón o xilitol, puesto que aunque son endulzantes de menor índice glucémico que el azúcar blanco, un exceso de cualquiera de ellos tiende a acidificarnos.

La autora

Nadia Torres

Nadia es Health Coach y autora del blog Comer Sano es Fácil

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