10 trucos para dominar el arte de las verduras

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Compra como antes

Compra las verduras lo más frescas posibles. Evita los vegetales envasados o cortados, ya que pierden sus propiedades más rápidamente. La clave es comprar como antes, eligiendo productos de comercio local y siempre que sea posible de calidad ecológica. De esta manera te aseguras no sólo un gran aporte de nutrientes sino un sabor auténtico, también como el de antes. 

Lávalas rápidamente

Quizás tengas la costumbre de dejar las verduras en remojo, a partir de ahora, lávalas siempre bajo en grifo con agua fría para no perder su valor nutritivo ni su sabor. Si las verduras no son ecológicas puedes sumergirlas unos pocos minutos en agua con un poco de sal o de bicarbonato. Luego acláralas de forma abundante bajo el grifo.

Cada uno por su lado

Separa las frutas de las verduras, ya que las primeras desprenden unos gases para favorecer su maduración que pueden estropear los vegetales tu nevera y acelerar su deterioro.

Siempre en la nevera

No sólo por la temperatura, la ausencia de luz también favorece la conservación de las verduras y de sus propiedades. Sin embargo, los tomates deben guardarse en un lugar fresco pero fuera del frigorífico.

Conserva las hojas verdes

Envuelve las hojas verdes en una bolsa de plástico o un film pero sin apretarlas, dejando que el aire circule. Consérvalas en el cajón de la nevera.

Cocciones adecuadas

Acostúmbrate a cocinar las verduras al vapor, además de conservar sus nutrientes, su color, textura y sabor son mucho mejores. Si las hierves, usa poca agua y respeta los tiempos de cocción.

¡Cepilla tus vegetales!

Cuando las verduras son muy jóvenes, sustituye el cuchillo por el cepillo. Algunas hortalizas como las patatas, las zanahorias, los rábanos, los pepinos… pueden consumirse sólo cepilladas cuando su piel no es muy gruesa, ya que la mayor parte de sus nutrientes se concentran ahí.

Aprovecha el líquido de las cocciones

Cuando hiervas o cocines al vapor conserva el agua de cocción, en ella se concentran muchos nutrientes que se han desprendido de los alimentos. Puedes guardarla en una botella de vidrio en la nevera y usarla como base para guisos y sopas.

Mejor no guardar la verdura cocinada

Algunas verduras cocinadas aumentan su toxicidad cuando se guardan una vez cocinadas. Intenta consumirlas lo antes posible, ya que también van perdiendo sus propiedades.

Utiliza los recipientes adecuados

Evita ollas de hierro o de cualquier otro metal que no sea acero inoxidable. De esa manera evitarás la oxidación que puede cambiar incluso el sabor de los alimentos.

Si tienes que transportarlas o almacenarlas, elige recipientes de cristal en vez de plásticos. Son más saludables y más ecológicos.

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